Y no me refiero a la historia de la Roma Antigua, sino de esta monada. El domingo 16 al llegar de trabajar, Sergio me propuso ver una comedia romántica. El caso es que a mí no me gustan las películas de animales que sean tristes, y esta lo era, porque salía un perro y toda su vida. Nosotros habíamos hablado de tener perro, pero más que por la responsabilidad que suponía, no queríamos porque los dos lo habíamos pasado mal con la muerte de los que teníamos cada uno. Pero bueno, ahí estaba en el aire y pensábamos que en realidad pasas muchos años de alegría, de no estar solo en casa cuando falta tu pareja, de dar paseos por el campo y jugar con él... etc.
Pero cuando acabó la película, yo que no lloro ni con Titanic, pues me dio un bajón (las hormonas también hacen mucho) y dije que no quería perros. Claro, Sergio puso la peli a propósito, y decía "Pero cómo que no quieres perro???" (ay, pobre!!). Total que se me pasó y nos fuimos a la cama. Al día siguiente llegamos de mirar cosas de la boda y él se fue a una supuesta entrevista. Llamó al timbre y al abrir vi este peluche y me dijo "Feliz San Valentín" (nosotros no lo celebramos más que en plan escapada por su cumple, pero como estábamos a 17, pues aprovechó, y quedó bonito y todo, ja ja, encima vino con el tiempo justo y se fue a trabajar casi sin comer). Venía de la perrera y era super cariñosa. Cómo no iba a querer perro con aquella cosita en brazos?? Así que ya es una más, es como un bebé, se puso malita, por las noches quiere estar con nosotros, quiere brazos.... Desde luego aburrimiento no tenemos!
Gracias por hacer que seamos 3!!!







